sábado, 23 de agosto de 2008

El Bolsón

Y el jueves tenés Bolsón. Me lo repetía a mi mismo, entonces el trabajo no se hacía pesado - igual en San Carlos de Bariloche el trabajo pesado se vuelve más liviano por alguna manifestación espiritual que debe tener que ver con los paisajes y la gente creo - y así pasaban los hermosos días sureños, sabiendo que el juevés a El Bolsón.
Estaba muy emocionado porque el día que llegué tocaba Miguel Cantilo, a quien no pude ver porque era la época que Argentina no tenía radar entonces el avión llegó a las once y pico en vez de a las nueve y lo único que hice fue ir a comer un tostado cruzando la calle y sentado en la barra de un bar. Me sentí muy desentonado con la imagen familiar de padres e hijos comiendo pizza y mirando fútbol de primera, pero me sentí cansado y feliz. Ahora cualquier cosa era emocionante. Y si, estaba super sensible en ese mes en particular. Tanto que la idea de estar trovando por donde anduvieron Miguel Cantilo y Miguel Abuelo, me hacía estallar el corazón. No sé, quizás me pensaba que yendo a El Bolsón lo vería a Miguel sentado en la cima del cerro, soy capaz de imaginarme esas cosas.

Esa excursión fue genial, era como un bus mágico, lleno de gente que no conocía y tan buena onda, tan familia a la vez.
El lugar lo era todo. O la gente lo era todo, porque la gente hace al lugar en parte. O el lugar era parte del todo y la gente era otra parte del todo. Mejor así. Pero todo es todo. (Y más que eso también)
La mejor feria que fui en mi vida. Las empanadas no eran solo empanadas, o por lo menos ya las miraba con otra cara, bajo la seducción del pueblo. Todavía tengo una invitación a una noche de Semana Santa 2007 , con Música colectiva de artistas locales. Pero sobre todo tengo los colores en la cabeza, los ruidos en la piel, los olores transductores, todo bien guardado.

Unos meses después - término muy final de película - estaba en casa entrada la noche y empecé a escribir y a agarrar esos acordes que uno sabe de antemano que van a pegar bien, y no por ser fáciles suenan peor. Es que tenía que escribir sobre ese lugar. Ahí es cuando todavía tenía sueños, cuando tenía otras ganas.
Es un canto a un espacio en el mundo que me dejó el corazón al revés (al revés es bueno), que habla también de proyectarse a una forma de vida, con alguien más, en el sur, lugar que amo y tá, y dicen que si vivís tres años seguidos, soportando el frío, te podés quedar. Algún día me voy a quedar.

De cuando se la jugaba en sueños (y eso que todavía no había ido al teatro que da a la plaza),

El Bolsón

fotos colgadas por delante del piltriquitrón
y en la cima hay un cielo que esta mucho mejor
es el cielo de la locura, inmensa y tierna desmesura
para un artesano que se esgunfia pero de amor.

trae cansancio del cerro y flores naranjas
cierra los ojos cuando mira el sol
se siente perdido a veces en sus mudanzas
pero sonrie porque el corazón es el corazón.

daradaundaundean..darandaundandean daraundaUUUUndandeeean.. daraundaunn

toldos y paños rodeando la pequeña plaza
y a la noche hay una música que está mucho mejor
la música que canta ella, brilla como suenan las estrellas
para un artesano que se esgunfia pero de amor.

vuelve a su casa y sin flores naranjas
abre los ojos cuando mira el sol
se siente perdido a veces en sus mudanzas
pero sonrie porque el corazón es el corazón.

daradaundaundean.. daraundaundaundean.. darandaUUUndandeeean.. daradaauun.. (dos veces).